Galaica: Suite sinfónica
Casi a modo de redención, Taibo echa mano de aquellas memorias lejanas; él, que nunca olvidaría sus raíces ni su identidad gallega la cual, marcada por la emigración, inevitablemente se acentuaría con el paso de los años. De este modo en la partitura encontramos dos perspectivas diferentes: por un lado, y cual espesa naturaleza gallega, salvaje y florecida, se van sucediendo motivos melódicos de un fuerte sabor tradicional; por otro, desarrolla una intensa labor técnica desde el punto de vista del lenguaje contemporáneo, utilizando procedimientos y sonoridades de una enorme madurez, incrementados en términos de desarrollo de colorido orquestal y del uso de las dinámicas.
Esta dimensión se encuentra directamente relacionada con la realidad mexicana, lo que demuestra la perfecta adaptación del maestro Taibo en el Nuevo Mundo, sin perder la expresividad sentimental por la patria añorada. Coincidimos con Joám Trillo cuando afirma que los compositores gallegos de la emigración, «realizaron unha obra baseada en principios moito mais ambiciosos, coa pretensión de faceren unha obra de arte de amplos contidos e en moitos casos sen pretender en absoluto faceren unha obra “galega”». Este aspecto es precisamente lo que enaltece el lenguaje del maestro Taibo a cotas universales.





